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Instituição

Questões: Universidade Regional do Cariri (URCA) — com gabarito

646 questões de Universidade Regional do Cariri (URCA), de 2012 a 2022. Cada uma tem página própria, com enunciado completo, alternativas e gabarito — e dá para responder na própria página.

  • 646 questões
  • 6 provas

Resultados: 163 questões

Página 5 de 9

  • Linguagens

    Espanhol

    EL CUERPO ES UNA AVENTURA


        Hoy es el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, y apoyar la investigación científica se hace más imprescindible que nunca: solo así las enfermedades dejarán de ser lo que son. Y la verdad es que los estudios más recientes dejan margen al optimismo. Con Noelia Morales, creadora de la firma de lencería Anna Bonny, hemos hablado de los avances y de la vida tras una mastectomía, de feminidad y de felicidad.

        “Creo que estamos en un momento muy interesante para la investigación. Hay mucha prevención y uno va perdiendo el miedo al diagnóstico”, explica Noelia. El oncólogo Josep Baselga, uno de Los Imprescindibles de la campaña de la Obra Social ”la Caixa” y director del Vall d’Hebron Instituto de Oncología, lidera uno de los avances más prometedores: la detección precoz mediante un análisis de sangre. Además, la investigación también puede cambiar por completo la idea que tenemos de la enfermedad. Por ejemplo: en lugar de matar el cáncer con fármacos, se ha demostrado que podemos enseñar a nuestro sistema inmunológico a reconocerlo y a defenderse ante él.

        A Noelia Morales le practicaron una mastectomía radical en el 2015. Ella tampoco vio el cáncer como un enemigo instalado en su cuerpo, sino como un fallo consecuencia de que no somos perfectos. Frente a una metáfora de guerra, escogió la de una aventura: un camino del que no sabes el final y que conlleva riesgos. Texto adaptado de:

    https://miradasconalma.org/personas/cuerpo-una-aventura-pirata/

    É correto afirmar, segundo as informações do texto, que:
    Escolha uma alternativa para a questão 27a7f5a7-c9
  • Linguagens

    Espanhol

    LA UNIDAD DEL ESPAÑOL


        En su intervención Villanueva ha descrito los momentos más transcendentales de la historia del español: «El primero es, obviamente, el fundacional, la constitución del romance castellano y su expansión por la Península ocupada por los árabes. El segundo comienza en 1492, el año de la Gramática de Nebrija, con la llegada de Colón a América. Y el tercero es el que hace del español una lengua ecuménica, la segunda por el número de hablantes nativos en todo el mundo: con este tercer momento me refiero al proceso de la independencia y constitución de las Repúblicas americanas a partir de finales del segundo decenio del siglo XIX».

        El director de la RAE ha subrayado que «en la unidad de nuestra lengua universal, bien perceptible hoy gracias a la fluida comunicación que la movilidad de las personas y la transmisión a través de los medios de nuestras respectivas hablas facilita, tuvo mucho que ver, en este trascendental siglo XIX, la labor académica».

        Darío Villanueva explicó que en 1871 se creó la Academia Colombiana de la Lengua, «la decana, detrás de la RAE, de las hoy existentes. La penúltima, cronológicamente hablando, sería precisamente la ANLE, constituida en 1973. La última establecida hasta el momento, ya en pleno siglo XXI, ha sido la del único país de África que tiene el español como lengua oficial: La Academia Ecuatoguineana. Sería de desear que esa nómina se cerrase con una vigesimocuarta Academia, que no sería otra que la del judeoespañol, la lengua que los judíos sefardíes, expulsados de España en 1492, mantuvieron viva hasta hoy en sus comunidades extendidas por gran parte de Europa, por el Imperio Otomano y algunos enclaves del Nuevo Mundo».

    Texto extraído de www.rae.es

    Os vocablos transcendentales e nónima presentes no texto, tem como sinônimos, respectivamente:
    Escolha uma alternativa para a questão 279c45ad-c9
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    Espanhol

    LA UNIDAD DEL ESPAÑOL


        En su intervención Villanueva ha descrito los momentos más transcendentales de la historia del español: «El primero es, obviamente, el fundacional, la constitución del romance castellano y su expansión por la Península ocupada por los árabes. El segundo comienza en 1492, el año de la Gramática de Nebrija, con la llegada de Colón a América. Y el tercero es el que hace del español una lengua ecuménica, la segunda por el número de hablantes nativos en todo el mundo: con este tercer momento me refiero al proceso de la independencia y constitución de las Repúblicas americanas a partir de finales del segundo decenio del siglo XIX».

        El director de la RAE ha subrayado que «en la unidad de nuestra lengua universal, bien perceptible hoy gracias a la fluida comunicación que la movilidad de las personas y la transmisión a través de los medios de nuestras respectivas hablas facilita, tuvo mucho que ver, en este trascendental siglo XIX, la labor académica».

        Darío Villanueva explicó que en 1871 se creó la Academia Colombiana de la Lengua, «la decana, detrás de la RAE, de las hoy existentes. La penúltima, cronológicamente hablando, sería precisamente la ANLE, constituida en 1973. La última establecida hasta el momento, ya en pleno siglo XXI, ha sido la del único país de África que tiene el español como lengua oficial: La Academia Ecuatoguineana. Sería de desear que esa nómina se cerrase con una vigesimocuarta Academia, que no sería otra que la del judeoespañol, la lengua que los judíos sefardíes, expulsados de España en 1492, mantuvieron viva hasta hoy en sus comunidades extendidas por gran parte de Europa, por el Imperio Otomano y algunos enclaves del Nuevo Mundo».

    Texto extraído de www.rae.es

    A palavra “ecuménica”, presente no texto e relacionada à língua, pode ser compreendida como:
    Escolha uma alternativa para a questão 2799594f-c9
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    Espanhol

    LA UNIDAD DEL ESPAÑOL


        En su intervención Villanueva ha descrito los momentos más transcendentales de la historia del español: «El primero es, obviamente, el fundacional, la constitución del romance castellano y su expansión por la Península ocupada por los árabes. El segundo comienza en 1492, el año de la Gramática de Nebrija, con la llegada de Colón a América. Y el tercero es el que hace del español una lengua ecuménica, la segunda por el número de hablantes nativos en todo el mundo: con este tercer momento me refiero al proceso de la independencia y constitución de las Repúblicas americanas a partir de finales del segundo decenio del siglo XIX».

        El director de la RAE ha subrayado que «en la unidad de nuestra lengua universal, bien perceptible hoy gracias a la fluida comunicación que la movilidad de las personas y la transmisión a través de los medios de nuestras respectivas hablas facilita, tuvo mucho que ver, en este trascendental siglo XIX, la labor académica».

        Darío Villanueva explicó que en 1871 se creó la Academia Colombiana de la Lengua, «la decana, detrás de la RAE, de las hoy existentes. La penúltima, cronológicamente hablando, sería precisamente la ANLE, constituida en 1973. La última establecida hasta el momento, ya en pleno siglo XXI, ha sido la del único país de África que tiene el español como lengua oficial: La Academia Ecuatoguineana. Sería de desear que esa nómina se cerrase con una vigesimocuarta Academia, que no sería otra que la del judeoespañol, la lengua que los judíos sefardíes, expulsados de España en 1492, mantuvieron viva hasta hoy en sus comunidades extendidas por gran parte de Europa, por el Imperio Otomano y algunos enclaves del Nuevo Mundo».

    Texto extraído de www.rae.es

    O texto apresenta e discute sobre algumas questões relevantes do idioma espanhol no decorrer da história, como, por exemplo:
    Escolha uma alternativa para a questão 27929906-c9
  • Linguagens

    Português

    Texto (fragmento) pra questão.


    Quem me dera que eu fosse os choupos à margem do rio

    E tivesse só o céu por cima e a água por baixo...

    Quem me dera que eu fosse o burro do moleiro

    E que ele me batesse e me estimasse...

    Antes isso que ser o que atravessa a vida

    Olhando para trás de si e tendo pena... 

    O fragmento acima é parte da Obra do heterônimo de Fernando Pessoa, Alberto Caeiro. São características de Caeiro e que estão presentes no texto, exceto:
    Escolha uma alternativa para a questão 2785355e-c9
  • Linguagens

    Português

    Na minha Terra 


    Na minha terra ninguém morre de amor

    De fome, de esperança, sim senhor

    Desculpe essas palavras assim mais duras.

    Mas cadê a compostura de quem tinha exemplo

    dar

    É nepotismo, prepotência, disparate

    Paraíso dos contrastes

    De injustiça pra danar

    Se tem um cara que deseja uma terrinha

    De cuidar dela, de dar gosto a gente oiá

    Logo se escuta a voz do dono da terrinha

    Não é lugar de vagabundo vir plantar

    Na minha terra ninguém morre de amor

    De fome, de esperança, sim senhor

    Desculpe essa verdade nua e crua

    Mas é tanta falcatrua que o País se acostumou

    Agora é ágio, é pedágio, é propina

    Já faz parte da rotina

    É a lei com seu rigor

    É uma força bem mais forte que se pensa

    É uma teia onde aranha nunca está

    Que suborna, que alicia, que compensa

    Mas só pra aqueles que deixaram de sonhar....

    (Ivan Lins e Victor Martins) 

    Sobre as ideias contidas no texto, é correto afirmar:
    Escolha uma alternativa para a questão 277ea7cb-c9
  • Linguagens

    Português

    Em ABC da Literatura, Ezra Poud afirma que “literatura é a linguagem carregada de significado. Grande literatura é simplesmente a linguagem carregada de significado até o máximo grau possível.” No fragmento: E eu vi por tantas cantigas e luas e pontas de ruas meu verso voar, do poeta Cleilson Pereira Ribeiro, temos:
    Escolha uma alternativa para a questão 2762bf69-c9
  • Linguagens

    Português

    Caboclo Roceiro, das plaga do Norte/ Que vive sem sorte, sem terra e sem lar/ A tua desdita é tristonho que canto/ Se escuto o meu pranto me ponho a chorar.
    Este fragmento pertence ao poema Caboclo Roceiro, de um(a) expressivo(a) representante da nossa Literatura. Ao dá voz ao clamor do povo representa as figuras sociais do camponês, do agregado sem terra, do vaqueiro, da pessoa que vive nas margens das camadas sociais; a linguagem do(A) poeta realiza um vasto material para a pesquisa sociológica e esteticamente é a consumação de algo muito diverso daquilo que acontece quando poetas de outra extração social vem falar destas mesmas personagens. O poema e as informações referem-se a: 
    Escolha uma alternativa para a questão 275ffcd2-c9
  • Linguagens

    Inglês

    According to the strip from Question 12, we can conclude that:
    Escolha uma alternativa para a questão 6cb50e88-ff
  • Linguagens

    Inglês

    IS A VEGAN DIET HEALTHY?


    By Mary Lynch


        As a registered nutritionist, the question “Is the vegan diet healthy?” is one I get all the time, especially at this time of year.

        Frustratingly, the answer is that it depends as much on what you eat as with any other diet. Someone living purely on ready salted crisps or chips, for example, would be technically following a vegan diet, but it would in no way be healthy.

        However, research shows that there are potential benefits to a vegan diet. A recent study indicated that the average vegan diet is higher in vitamin C and fibre, and lower in saturated fat than one containing meat. In addition, statistics show that vegans have a lower BMI (height-to-weight ratio) than meat eaters – in other words, they are skinnier.

        You see, a diet without any meat or dairy products is likely to contain a lot less saturated fat, which is related to increased cholesterol levels and increased risk of heart disease. We also know that fat contains more calories per gram than other foods, and so vegans may consume fewer calories as a result. Finally, a vegan diet is generally thought to contain more cereals, fruits, vegetables, nuts and seeds than a non¬vegan diet.

        Sounds   great   right?   Not   quite.   In   terms   of   micronutrients,   a   vegan   diet   is   actually   more susceptible to being nutritionally poor. A vegan diet is naturally low in calcium, vitamin D, iron, vitamin B12, zinc and omega-3 fatty acids. Therefore, if you follow a vegan diet it is essential that you get enough of these nutrients through specific vegan food sources – and may even need to take additional supplements. We have many recipes suitable for vegans that can help, just check out our vegan section. In our features we also have this traditional hummus recipe, which contains tahini – a good source of calcium, zinc and iron, which are all micronutrients hard to get a hold of on a vegan diet.

        So there you have it: going vegan does not necessarily mean you are going to be healthier. In fact, I think that much of the improvement in diets among vegans is a result of education rather than going meat free. In other words, if someone chooses to go vegan they are more likely to care about what they are eating and therefore are more likely to educate themselves on the types of foods they should and should not be eating.


    From: https://goo.gl/AwDYY7. Accessed on 03/22/2017.

    According to the text, people who follow a vegan diet:
    Escolha uma alternativa para a questão 6caa4a27-ff
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    Inglês

    VEGAN VS VEGETARIAN – WHAT’S THE DIFFERENCE?

     

    By Alina Petre

         

        Vegetarian diets have reportedly been around since as early as 700 B.C. Several typesexist and individuals may practice them for a variety of reasons, including health, ethics, environmentalism and religion. Vegan diets are a little more recent, but are getting a good amount of press.

     

    What is a vegetarian diet?

     

         According to the Vegetarian Society, a vegetarian is someone who does not eat any meat, poultry, game, fish, shellfish or by-products of animal slaughter. Vegetarian diets contain various levels of fruits, vegetables, grains, pulses, nuts and seeds. The inclusion of dairy and eggs depends on the type of diet you follow.

     

    The most common types of vegetarians include:

     

    • Lacto-ovo vegetarians: Vegetarians who avoid all animal flesh, but do consume dairy and egg products.

    • Lacto vegetarians: Vegetarians who avoid animal flesh and eggs, but do consume dairy products.

    • Ovo vegetarians: Vegetarians who avoid all animal products except eggs.

    • Vegans: Vegetarians who avoid all animal and animal-derived products.

     

       Those  who do not eat  meat  or poultry but  do consume  fish are considered pescatarians, whereas part-time vegetarians are often referred to as flexitarians.

        Although sometimes considered vegetarians, pescatarians and flexitarians do eat animal flesh. Therefore, they do not technically fall under the definition of vegetarianism.

     

    From: https://goo.gl/n9yEy1. Accessed on 03/22/2017

    Why can´t pescatarians and flexitarians be considered vegetarians?
    Escolha uma alternativa para a questão 6c9714ab-ff
  • Linguagens

    Inglês

    VEGAN VS VEGETARIAN – WHAT’S THE DIFFERENCE?

     

    By Alina Petre

         

        Vegetarian diets have reportedly been around since as early as 700 B.C. Several typesexist and individuals may practice them for a variety of reasons, including health, ethics, environmentalism and religion. Vegan diets are a little more recent, but are getting a good amount of press.

     

    What is a vegetarian diet?

     

         According to the Vegetarian Society, a vegetarian is someone who does not eat any meat, poultry, game, fish, shellfish or by-products of animal slaughter. Vegetarian diets contain various levels of fruits, vegetables, grains, pulses, nuts and seeds. The inclusion of dairy and eggs depends on the type of diet you follow.

     

    The most common types of vegetarians include:

     

    • Lacto-ovo vegetarians: Vegetarians who avoid all animal flesh, but do consume dairy and egg products.

    • Lacto vegetarians: Vegetarians who avoid animal flesh and eggs, but do consume dairy products.

    • Ovo vegetarians: Vegetarians who avoid all animal products except eggs.

    • Vegans: Vegetarians who avoid all animal and animal-derived products.

     

       Those  who do not eat  meat  or poultry but  do consume  fish are considered pescatarians, whereas part-time vegetarians are often referred to as flexitarians.

        Although sometimes considered vegetarians, pescatarians and flexitarians do eat animal flesh. Therefore, they do not technically fall under the definition of vegetarianism.

     

    From: https://goo.gl/n9yEy1. Accessed on 03/22/2017

    The main difference between a vegan and a vegetarian is that:
    Escolha uma alternativa para a questão 6c93e845-ff
  • Linguagens

    Inglês

    VEGAN VS VEGETARIAN – WHAT’S THE DIFFERENCE?

     

    By Alina Petre

         

        Vegetarian diets have reportedly been around since as early as 700 B.C. Several typesexist and individuals may practice them for a variety of reasons, including health, ethics, environmentalism and religion. Vegan diets are a little more recent, but are getting a good amount of press.

     

    What is a vegetarian diet?

     

         According to the Vegetarian Society, a vegetarian is someone who does not eat any meat, poultry, game, fish, shellfish or by-products of animal slaughter. Vegetarian diets contain various levels of fruits, vegetables, grains, pulses, nuts and seeds. The inclusion of dairy and eggs depends on the type of diet you follow.

     

    The most common types of vegetarians include:

     

    • Lacto-ovo vegetarians: Vegetarians who avoid all animal flesh, but do consume dairy and egg products.

    • Lacto vegetarians: Vegetarians who avoid animal flesh and eggs, but do consume dairy products.

    • Ovo vegetarians: Vegetarians who avoid all animal products except eggs.

    • Vegans: Vegetarians who avoid all animal and animal-derived products.

     

       Those  who do not eat  meat  or poultry but  do consume  fish are considered pescatarians, whereas part-time vegetarians are often referred to as flexitarians.

        Although sometimes considered vegetarians, pescatarians and flexitarians do eat animal flesh. Therefore, they do not technically fall under the definition of vegetarianism.

     

    From: https://goo.gl/n9yEy1. Accessed on 03/22/2017

    According to the text, it is right to say that:
    Escolha uma alternativa para a questão 6c8beb38-ff
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    Literatura

    Sobre o romance de Eça de Queirós, A Cidade e as Serras, publicado em 1901, podemos afirmar que:
    Escolha uma alternativa para a questão 6c79dcac-ff
  • Linguagens

    Português

    Cada pessoa/ que chegava/ se impressionava com o nacionalismo exagerado, /embora não o compreendesse.

    Há no fragmento acima, três orações, assim distribuídas: 1. Cada pessoa se impressionava com o nacionalismo exagerado; 2. Que chegava; 3. Embora não o compreendesse. A segunda oração é:



    Escolha uma alternativa para a questão 6c700308-ff
  • Linguagens

    Português

    Cada pessoa/ que chegava/ se impressionava com o nacionalismo exagerado, /embora não o compreendesse.

    Há no fragmento acima, três orações, assim distribuídas: 1. Cada pessoa se impressionava com o nacionalismo exagerado; 2. Que chegava; 3. Embora não o compreendesse. A primeira oração é:

    Escolha uma alternativa para a questão 6c6c9d18-ff
  • Linguagens

    Português

    ESPINHOS E FLORES


    Os subúrbios do Rio de Janeiro são a mais curiosa cousa em matéria de edificação de cidade. A topografia do local, caprichosamente montuosa, influiu decerto para tal aspecto, mais influíram, porém, os azares das construções. Nada mais irregular, mais caprichoso, mais sem plano qualquer, pode ser imaginado. As casas surgiam como se fossem semeadas ao vento e, conforme as casas, as ruas se fizeram. Há algumas delas que começam largas como boulevards e acabam estreitas que nem vielas; dão voltas, circuitos inúteis e parecem fugir ao alinhamento reto com um ódio tenaz e sagrado. Às vezes se sucedem na mesma direção com uma frequência irritante, outras se afastam, e deixam de permeio um longo intervalo coeso e fechado de casas. Num trecho, há casas amontoadas umas sobre outras numa angústia de espaço desoladora, logo adiante um vasto campo abre ao nosso olhar uma ampla perspectiva.

    Marcham assim ao acaso as edificações e conseguintemente o arruamento. Há casas de todos os gostos e construídas de todas as formas. Vai-se por uma rua a ver um correr de chalets, de porta e janela, parede de frontal, humildes e acanhados, de repente se nos depara uma casa burguesa, dessas de compoteiras na cimalha rendilhada, a se erguer sobre um porão alto com mezaninos gradeados. Passada essa surpresa, olha-se acolá e dá-se com uma choupana de pau-a-pique, coberta de zinco ou mesmo palha, em torno da qual formiga uma população; adiante, é uma velha casa de roça, com varanda e colunas de estilo pouco classificável, que parece vexada a querer ocultar-se, diante daquela onda de edifícios disparatados e novos. Não há nos nossos subúrbios cousa alguma que nos lembre os famosos das grandes cidades européias, com as suas vilas de ar repousado e satisfeito, as suas estradas e ruas macadamizadas e cuidadas, nem mesmo se encontram aqueles jardins, cuidadinhos, aparadinhos, penteados, porque os nossos, se os há, são em geral pobres, feios e desleixados.

    Os cuidados municipais também são variáveis e caprichosos. Às vezes, nas ruas, há passeios em certas partes e outras não; algumas vias de comunicação são calçadas e outras da mesma importância estão ainda em estado de natureza. Encontra-se aqui um pontilhão bem cuidado sobre um rio seco e passos além temos que atravessar um ribeirão sobre uma pinguela de trilhos mal juntos. Há pelas ruas damas elegantes, com sedas e brocados, evitando a custo que a lama ou o pó lhes empane o brilho do vestido; há operário de tamancos; há peralvilhos à última moda; há mulheres de chita; e assim pela tarde, quando essa gente volta do trabalho ou do passeio, a mescla se faz numa mesma rua, num quarteirão, e quase sempre o mais bem posto não é que entra na melhor casa. Além disto, os subúrbios têm mais aspectos interessantes, sem falar no namoro epidêmico e no espiritismo endêmico; as casas de cômodos (quem as suporia lá!) constituem um deles bem inédito. Casas que mal dariam para uma pequena família, são divididas, subdivididas, e os minúsculos aposentos assim obtidos, alugados à população miserável da cidade. Aí, nesses caixotins humanos, é que se encontra a fauna menos observada da nossa vida, sobre a qual a miséria paira com um rigor londrino. Não se podem imaginar profissões mais tristes e mais inopinadas da gente que habita tais caixinhas. Além dos serventes de repartições, contínuos de escritórios, podemos deparar velhas fabricantes de rendas de bilros, compradores de garrafas vazias, castradores de gatos, cães e galos, mandingueiros, catadores de ervas medicinais, enfim, uma variedade de profissões miseráveis que as nossas pequena e grande burguesias não podem adivinhar. Às vezes, num cubículo desses se amontoa uma família, e há ocasiões em que os seus chefes vão a pé para a cidade por falta do níquel do trem. Ricardo Coração dos Outros morava em uma pobre casa de cômodos de um dos subúrbios. Não era das sórdidas, mas era uma casa de cômodos dos subúrbios. Desde anos que ele a habitava e gostava da casa que ficava trepada sobre uma colina, olhando da janela do seu quarto para uma ampla extensão edificada que ia da Piedade a Todos os Santos.

    Vistos assim do alto, os subúrbios têm a sua graça. As casas pequeninas, pintadas de azul, de branco, de oca, engastadas nas comas verde-negras das mangueiras, tendo de permeio, aqui e ali, um coqueiro ou uma palmeira, alta e soberba, fazem a vista boa e a falta de percepção do desenho das ruas põe no programa um sabor de confusão democrática, de solidariedade perfeita entre as gentes que as habitavam; e o trem minúsculo, rápido, atravessa tudo aquilo, dobrando à esquerda, inclinando-se para a direita, muito flexível nas suas grandes vértebras de carros, como uma cobra entre pedrouços. Era daquela janela que Ricardo espraiava as suas alegrias, as suas satisfações, os seus triunfos e também os seus sofrimentos e mágoas. Ainda agora estava ele lá, debruçado no peitoril, com a mão em concha no queixo, colhendo com a vista uma grande parte daquela bela, grande e original cidade, capital de um grande país, de que ele a modos que era e se sentia ser, a alma, consubstanciado os seus tênues sonhos e desejos em versos discutíveis, mas que a plangência do violão, se não lhes dava sentido, dava um quê de balbucio, de queixume dorido da pátria criança ainda, ainda na sua formação... Em que pensava ele? Não pensava só, sofria também. Aquele tal preto continuava na sua mania de querer fazer a modinha dizer alguma cousa, e tinha adeptos. Alguns já o citavam como rival dele, Ricardo; outros já afirmavam que o tal rapaz deixava longe o Coração dos Outros, e alguns mais – ingratos! – já esqueciam os trabalhos, o tenaz trabalhar de Ricardo Coração dos Outros em prol do levantamento da modinha e do violão, e nem nomeavam o abnegado obreiro.


                                                                                                            

    (Triste Fim de Policarpo Quaresma, pp.160­-165)

    Há algumas delas que começam largas como boulevards e acabam estreitas que nem vielas. Dadas as proposições abaixo, marque a opção que preenche corretamente as lacunas:


    Major Quaresma saiu ____ alguns minutos.

    O mapa indica que o subúrbio fica ____ meia hora daqui.

    Daqui ____ um ano iremos viajar.

    Não vejo Ricardo Coração dos Outros ____ dias.

    Escolha uma alternativa para a questão 6c693d25-ff
  • Linguagens

    Português

    ESPINHOS E FLORES


    Os subúrbios do Rio de Janeiro são a mais curiosa cousa em matéria de edificação de cidade. A topografia do local, caprichosamente montuosa, influiu decerto para tal aspecto, mais influíram, porém, os azares das construções. Nada mais irregular, mais caprichoso, mais sem plano qualquer, pode ser imaginado. As casas surgiam como se fossem semeadas ao vento e, conforme as casas, as ruas se fizeram. Há algumas delas que começam largas como boulevards e acabam estreitas que nem vielas; dão voltas, circuitos inúteis e parecem fugir ao alinhamento reto com um ódio tenaz e sagrado. Às vezes se sucedem na mesma direção com uma frequência irritante, outras se afastam, e deixam de permeio um longo intervalo coeso e fechado de casas. Num trecho, há casas amontoadas umas sobre outras numa angústia de espaço desoladora, logo adiante um vasto campo abre ao nosso olhar uma ampla perspectiva.

    Marcham assim ao acaso as edificações e conseguintemente o arruamento. Há casas de todos os gostos e construídas de todas as formas. Vai-se por uma rua a ver um correr de chalets, de porta e janela, parede de frontal, humildes e acanhados, de repente se nos depara uma casa burguesa, dessas de compoteiras na cimalha rendilhada, a se erguer sobre um porão alto com mezaninos gradeados. Passada essa surpresa, olha-se acolá e dá-se com uma choupana de pau-a-pique, coberta de zinco ou mesmo palha, em torno da qual formiga uma população; adiante, é uma velha casa de roça, com varanda e colunas de estilo pouco classificável, que parece vexada a querer ocultar-se, diante daquela onda de edifícios disparatados e novos. Não há nos nossos subúrbios cousa alguma que nos lembre os famosos das grandes cidades européias, com as suas vilas de ar repousado e satisfeito, as suas estradas e ruas macadamizadas e cuidadas, nem mesmo se encontram aqueles jardins, cuidadinhos, aparadinhos, penteados, porque os nossos, se os há, são em geral pobres, feios e desleixados.

    Os cuidados municipais também são variáveis e caprichosos. Às vezes, nas ruas, há passeios em certas partes e outras não; algumas vias de comunicação são calçadas e outras da mesma importância estão ainda em estado de natureza. Encontra-se aqui um pontilhão bem cuidado sobre um rio seco e passos além temos que atravessar um ribeirão sobre uma pinguela de trilhos mal juntos. Há pelas ruas damas elegantes, com sedas e brocados, evitando a custo que a lama ou o pó lhes empane o brilho do vestido; há operário de tamancos; há peralvilhos à última moda; há mulheres de chita; e assim pela tarde, quando essa gente volta do trabalho ou do passeio, a mescla se faz numa mesma rua, num quarteirão, e quase sempre o mais bem posto não é que entra na melhor casa. Além disto, os subúrbios têm mais aspectos interessantes, sem falar no namoro epidêmico e no espiritismo endêmico; as casas de cômodos (quem as suporia lá!) constituem um deles bem inédito. Casas que mal dariam para uma pequena família, são divididas, subdivididas, e os minúsculos aposentos assim obtidos, alugados à população miserável da cidade. Aí, nesses caixotins humanos, é que se encontra a fauna menos observada da nossa vida, sobre a qual a miséria paira com um rigor londrino. Não se podem imaginar profissões mais tristes e mais inopinadas da gente que habita tais caixinhas. Além dos serventes de repartições, contínuos de escritórios, podemos deparar velhas fabricantes de rendas de bilros, compradores de garrafas vazias, castradores de gatos, cães e galos, mandingueiros, catadores de ervas medicinais, enfim, uma variedade de profissões miseráveis que as nossas pequena e grande burguesias não podem adivinhar. Às vezes, num cubículo desses se amontoa uma família, e há ocasiões em que os seus chefes vão a pé para a cidade por falta do níquel do trem. Ricardo Coração dos Outros morava em uma pobre casa de cômodos de um dos subúrbios. Não era das sórdidas, mas era uma casa de cômodos dos subúrbios. Desde anos que ele a habitava e gostava da casa que ficava trepada sobre uma colina, olhando da janela do seu quarto para uma ampla extensão edificada que ia da Piedade a Todos os Santos.

    Vistos assim do alto, os subúrbios têm a sua graça. As casas pequeninas, pintadas de azul, de branco, de oca, engastadas nas comas verde-negras das mangueiras, tendo de permeio, aqui e ali, um coqueiro ou uma palmeira, alta e soberba, fazem a vista boa e a falta de percepção do desenho das ruas põe no programa um sabor de confusão democrática, de solidariedade perfeita entre as gentes que as habitavam; e o trem minúsculo, rápido, atravessa tudo aquilo, dobrando à esquerda, inclinando-se para a direita, muito flexível nas suas grandes vértebras de carros, como uma cobra entre pedrouços. Era daquela janela que Ricardo espraiava as suas alegrias, as suas satisfações, os seus triunfos e também os seus sofrimentos e mágoas. Ainda agora estava ele lá, debruçado no peitoril, com a mão em concha no queixo, colhendo com a vista uma grande parte daquela bela, grande e original cidade, capital de um grande país, de que ele a modos que era e se sentia ser, a alma, consubstanciado os seus tênues sonhos e desejos em versos discutíveis, mas que a plangência do violão, se não lhes dava sentido, dava um quê de balbucio, de queixume dorido da pátria criança ainda, ainda na sua formação... Em que pensava ele? Não pensava só, sofria também. Aquele tal preto continuava na sua mania de querer fazer a modinha dizer alguma cousa, e tinha adeptos. Alguns já o citavam como rival dele, Ricardo; outros já afirmavam que o tal rapaz deixava longe o Coração dos Outros, e alguns mais – ingratos! – já esqueciam os trabalhos, o tenaz trabalhar de Ricardo Coração dos Outros em prol do levantamento da modinha e do violão, e nem nomeavam o abnegado obreiro.


                                                                                                            

    (Triste Fim de Policarpo Quaresma, pp.160­-165)

    Às vezes, nas ruas, há passeios em certas partes e outras não. No termo em destaque temos um caso da utilização do acento grave. A alternativa em que o acento indicativo de crase não procede é:

    Escolha uma alternativa para a questão 6c6309df-ff
  • Linguagens

    Português

    ESPINHOS E FLORES


    Os subúrbios do Rio de Janeiro são a mais curiosa cousa em matéria de edificação de cidade. A topografia do local, caprichosamente montuosa, influiu decerto para tal aspecto, mais influíram, porém, os azares das construções. Nada mais irregular, mais caprichoso, mais sem plano qualquer, pode ser imaginado. As casas surgiam como se fossem semeadas ao vento e, conforme as casas, as ruas se fizeram. Há algumas delas que começam largas como boulevards e acabam estreitas que nem vielas; dão voltas, circuitos inúteis e parecem fugir ao alinhamento reto com um ódio tenaz e sagrado. Às vezes se sucedem na mesma direção com uma frequência irritante, outras se afastam, e deixam de permeio um longo intervalo coeso e fechado de casas. Num trecho, há casas amontoadas umas sobre outras numa angústia de espaço desoladora, logo adiante um vasto campo abre ao nosso olhar uma ampla perspectiva.

    Marcham assim ao acaso as edificações e conseguintemente o arruamento. Há casas de todos os gostos e construídas de todas as formas. Vai-se por uma rua a ver um correr de chalets, de porta e janela, parede de frontal, humildes e acanhados, de repente se nos depara uma casa burguesa, dessas de compoteiras na cimalha rendilhada, a se erguer sobre um porão alto com mezaninos gradeados. Passada essa surpresa, olha-se acolá e dá-se com uma choupana de pau-a-pique, coberta de zinco ou mesmo palha, em torno da qual formiga uma população; adiante, é uma velha casa de roça, com varanda e colunas de estilo pouco classificável, que parece vexada a querer ocultar-se, diante daquela onda de edifícios disparatados e novos. Não há nos nossos subúrbios cousa alguma que nos lembre os famosos das grandes cidades européias, com as suas vilas de ar repousado e satisfeito, as suas estradas e ruas macadamizadas e cuidadas, nem mesmo se encontram aqueles jardins, cuidadinhos, aparadinhos, penteados, porque os nossos, se os há, são em geral pobres, feios e desleixados.

    Os cuidados municipais também são variáveis e caprichosos. Às vezes, nas ruas, há passeios em certas partes e outras não; algumas vias de comunicação são calçadas e outras da mesma importância estão ainda em estado de natureza. Encontra-se aqui um pontilhão bem cuidado sobre um rio seco e passos além temos que atravessar um ribeirão sobre uma pinguela de trilhos mal juntos. Há pelas ruas damas elegantes, com sedas e brocados, evitando a custo que a lama ou o pó lhes empane o brilho do vestido; há operário de tamancos; há peralvilhos à última moda; há mulheres de chita; e assim pela tarde, quando essa gente volta do trabalho ou do passeio, a mescla se faz numa mesma rua, num quarteirão, e quase sempre o mais bem posto não é que entra na melhor casa. Além disto, os subúrbios têm mais aspectos interessantes, sem falar no namoro epidêmico e no espiritismo endêmico; as casas de cômodos (quem as suporia lá!) constituem um deles bem inédito. Casas que mal dariam para uma pequena família, são divididas, subdivididas, e os minúsculos aposentos assim obtidos, alugados à população miserável da cidade. Aí, nesses caixotins humanos, é que se encontra a fauna menos observada da nossa vida, sobre a qual a miséria paira com um rigor londrino. Não se podem imaginar profissões mais tristes e mais inopinadas da gente que habita tais caixinhas. Além dos serventes de repartições, contínuos de escritórios, podemos deparar velhas fabricantes de rendas de bilros, compradores de garrafas vazias, castradores de gatos, cães e galos, mandingueiros, catadores de ervas medicinais, enfim, uma variedade de profissões miseráveis que as nossas pequena e grande burguesias não podem adivinhar. Às vezes, num cubículo desses se amontoa uma família, e há ocasiões em que os seus chefes vão a pé para a cidade por falta do níquel do trem. Ricardo Coração dos Outros morava em uma pobre casa de cômodos de um dos subúrbios. Não era das sórdidas, mas era uma casa de cômodos dos subúrbios. Desde anos que ele a habitava e gostava da casa que ficava trepada sobre uma colina, olhando da janela do seu quarto para uma ampla extensão edificada que ia da Piedade a Todos os Santos.

    Vistos assim do alto, os subúrbios têm a sua graça. As casas pequeninas, pintadas de azul, de branco, de oca, engastadas nas comas verde-negras das mangueiras, tendo de permeio, aqui e ali, um coqueiro ou uma palmeira, alta e soberba, fazem a vista boa e a falta de percepção do desenho das ruas põe no programa um sabor de confusão democrática, de solidariedade perfeita entre as gentes que as habitavam; e o trem minúsculo, rápido, atravessa tudo aquilo, dobrando à esquerda, inclinando-se para a direita, muito flexível nas suas grandes vértebras de carros, como uma cobra entre pedrouços. Era daquela janela que Ricardo espraiava as suas alegrias, as suas satisfações, os seus triunfos e também os seus sofrimentos e mágoas. Ainda agora estava ele lá, debruçado no peitoril, com a mão em concha no queixo, colhendo com a vista uma grande parte daquela bela, grande e original cidade, capital de um grande país, de que ele a modos que era e se sentia ser, a alma, consubstanciado os seus tênues sonhos e desejos em versos discutíveis, mas que a plangência do violão, se não lhes dava sentido, dava um quê de balbucio, de queixume dorido da pátria criança ainda, ainda na sua formação... Em que pensava ele? Não pensava só, sofria também. Aquele tal preto continuava na sua mania de querer fazer a modinha dizer alguma cousa, e tinha adeptos. Alguns já o citavam como rival dele, Ricardo; outros já afirmavam que o tal rapaz deixava longe o Coração dos Outros, e alguns mais – ingratos! – já esqueciam os trabalhos, o tenaz trabalhar de Ricardo Coração dos Outros em prol do levantamento da modinha e do violão, e nem nomeavam o abnegado obreiro.


                                                                                                            

    (Triste Fim de Policarpo Quaresma, pp.160­-165)

    Ainda sobre Triste fim de Policarpo Quaresma, podemos afirmar:


    I - O texto faz intertextualidade com Dom Quixote; o autor estabelece comparação, tendo em vista que ambos não viviam a realidade, viviam seus sonhos e objetivos, embora parecesse estranho para os outros.

    II - A obra está dividida em três partes: na primeira Policarpo começa a apreender violão e busca nas modinhas brasileiras o resgate da cultura. Na segunda, ele se muda para o sítio, buscando assim retirar das terras brasileiras seu sustento e acreditando que com tanta terra fértil, o melhor a ser feito era ser aproveitado. Já na terceira e última parte, o Major busca através de sua participação na revolta transformar o país.

    III - Quaresma fica determinado a cumprir seu objetivo, que manda uma carta ao governo, em língua tupi, dando o pontapé inicial aos problemas que o acompanham até o fim do livro.

    IV - Policarpo Quaresma era conhecido por todos como Major devido a seu trabalho no Exercito Brasileiro. Era um patriota apaixonado pelo Brasil e além de seu trabalho, era visto com muita curiosidade por todos, já que era um estudioso.


    Sobre as afirmativas, é correto afirmar:

    Escolha uma alternativa para a questão 6c5fa664-ff
  • Linguagens

    Português

    ESPINHOS E FLORES


    Os subúrbios do Rio de Janeiro são a mais curiosa cousa em matéria de edificação de cidade. A topografia do local, caprichosamente montuosa, influiu decerto para tal aspecto, mais influíram, porém, os azares das construções. Nada mais irregular, mais caprichoso, mais sem plano qualquer, pode ser imaginado. As casas surgiam como se fossem semeadas ao vento e, conforme as casas, as ruas se fizeram. Há algumas delas que começam largas como boulevards e acabam estreitas que nem vielas; dão voltas, circuitos inúteis e parecem fugir ao alinhamento reto com um ódio tenaz e sagrado. Às vezes se sucedem na mesma direção com uma frequência irritante, outras se afastam, e deixam de permeio um longo intervalo coeso e fechado de casas. Num trecho, há casas amontoadas umas sobre outras numa angústia de espaço desoladora, logo adiante um vasto campo abre ao nosso olhar uma ampla perspectiva.

    Marcham assim ao acaso as edificações e conseguintemente o arruamento. Há casas de todos os gostos e construídas de todas as formas. Vai-se por uma rua a ver um correr de chalets, de porta e janela, parede de frontal, humildes e acanhados, de repente se nos depara uma casa burguesa, dessas de compoteiras na cimalha rendilhada, a se erguer sobre um porão alto com mezaninos gradeados. Passada essa surpresa, olha-se acolá e dá-se com uma choupana de pau-a-pique, coberta de zinco ou mesmo palha, em torno da qual formiga uma população; adiante, é uma velha casa de roça, com varanda e colunas de estilo pouco classificável, que parece vexada a querer ocultar-se, diante daquela onda de edifícios disparatados e novos. Não há nos nossos subúrbios cousa alguma que nos lembre os famosos das grandes cidades européias, com as suas vilas de ar repousado e satisfeito, as suas estradas e ruas macadamizadas e cuidadas, nem mesmo se encontram aqueles jardins, cuidadinhos, aparadinhos, penteados, porque os nossos, se os há, são em geral pobres, feios e desleixados.

    Os cuidados municipais também são variáveis e caprichosos. Às vezes, nas ruas, há passeios em certas partes e outras não; algumas vias de comunicação são calçadas e outras da mesma importância estão ainda em estado de natureza. Encontra-se aqui um pontilhão bem cuidado sobre um rio seco e passos além temos que atravessar um ribeirão sobre uma pinguela de trilhos mal juntos. Há pelas ruas damas elegantes, com sedas e brocados, evitando a custo que a lama ou o pó lhes empane o brilho do vestido; há operário de tamancos; há peralvilhos à última moda; há mulheres de chita; e assim pela tarde, quando essa gente volta do trabalho ou do passeio, a mescla se faz numa mesma rua, num quarteirão, e quase sempre o mais bem posto não é que entra na melhor casa. Além disto, os subúrbios têm mais aspectos interessantes, sem falar no namoro epidêmico e no espiritismo endêmico; as casas de cômodos (quem as suporia lá!) constituem um deles bem inédito. Casas que mal dariam para uma pequena família, são divididas, subdivididas, e os minúsculos aposentos assim obtidos, alugados à população miserável da cidade. Aí, nesses caixotins humanos, é que se encontra a fauna menos observada da nossa vida, sobre a qual a miséria paira com um rigor londrino. Não se podem imaginar profissões mais tristes e mais inopinadas da gente que habita tais caixinhas. Além dos serventes de repartições, contínuos de escritórios, podemos deparar velhas fabricantes de rendas de bilros, compradores de garrafas vazias, castradores de gatos, cães e galos, mandingueiros, catadores de ervas medicinais, enfim, uma variedade de profissões miseráveis que as nossas pequena e grande burguesias não podem adivinhar. Às vezes, num cubículo desses se amontoa uma família, e há ocasiões em que os seus chefes vão a pé para a cidade por falta do níquel do trem. Ricardo Coração dos Outros morava em uma pobre casa de cômodos de um dos subúrbios. Não era das sórdidas, mas era uma casa de cômodos dos subúrbios. Desde anos que ele a habitava e gostava da casa que ficava trepada sobre uma colina, olhando da janela do seu quarto para uma ampla extensão edificada que ia da Piedade a Todos os Santos.

    Vistos assim do alto, os subúrbios têm a sua graça. As casas pequeninas, pintadas de azul, de branco, de oca, engastadas nas comas verde-negras das mangueiras, tendo de permeio, aqui e ali, um coqueiro ou uma palmeira, alta e soberba, fazem a vista boa e a falta de percepção do desenho das ruas põe no programa um sabor de confusão democrática, de solidariedade perfeita entre as gentes que as habitavam; e o trem minúsculo, rápido, atravessa tudo aquilo, dobrando à esquerda, inclinando-se para a direita, muito flexível nas suas grandes vértebras de carros, como uma cobra entre pedrouços. Era daquela janela que Ricardo espraiava as suas alegrias, as suas satisfações, os seus triunfos e também os seus sofrimentos e mágoas. Ainda agora estava ele lá, debruçado no peitoril, com a mão em concha no queixo, colhendo com a vista uma grande parte daquela bela, grande e original cidade, capital de um grande país, de que ele a modos que era e se sentia ser, a alma, consubstanciado os seus tênues sonhos e desejos em versos discutíveis, mas que a plangência do violão, se não lhes dava sentido, dava um quê de balbucio, de queixume dorido da pátria criança ainda, ainda na sua formação... Em que pensava ele? Não pensava só, sofria também. Aquele tal preto continuava na sua mania de querer fazer a modinha dizer alguma cousa, e tinha adeptos. Alguns já o citavam como rival dele, Ricardo; outros já afirmavam que o tal rapaz deixava longe o Coração dos Outros, e alguns mais – ingratos! – já esqueciam os trabalhos, o tenaz trabalhar de Ricardo Coração dos Outros em prol do levantamento da modinha e do violão, e nem nomeavam o abnegado obreiro.


                                                                                                            

    (Triste Fim de Policarpo Quaresma, pp.160­-165)

    Além disto, os subúrbios têm mais aspectos interessantes, sem falar no namoro epidêmico e no espiritismo endêmico... Sem prejuízo das ideias do texto, as palavras destacadas poderiam ser substituídas, respectivamente, por:

    Escolha uma alternativa para a questão 6c568000-ff