Português
- Coesão e coerência
- Prova de 2019
- Universidade Presbiteriana Mackenzie
- Dificuldade: Fácil
- Com imagem
- Código da questão: CB4BC260-02
Texto para a questão

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Texto para a questão

Texto para a questão

Há tantos diálogos
Diálogo com o ser amado
o semelhante
o diferente
o indiferente
o oposto
o adversário
o surdo-mudo
o possesso
o irracional
o vegetal
o mineral
o inominado
Diálogo consigo mesmo
com a noite
os astros
os mortos
as ideias
o sonho
o passado
o mais que futuro
Escolhe teu diálogo
e
tua melhor palavra
ou
teu melhor silêncio
Mesmo no silêncio e com o silêncio
dialogamos.
(Carlos Drummond de Andrade. Discurso de primavera e algumas sombras, 1977.)
Instrução: Leia o texto para responder às questões.
O silêncio é a matéria significante por excelência, um
continuum significante. O real da comunicação é o silêncio.
E como o nosso objeto de reflexão é o discurso, chegamos a
uma outra afirmação que sucede a essa: o silêncio é o real do
discurso.
O homem está “condenado” a significar. Com ou sem palavras,
diante do mundo, há uma injunção à “interpretação”:
tudo tem de fazer sentido (qualquer que ele seja). O homem
está irremediavelmente constituído pela sua relação com o
simbólico.
Numa certa perspectiva, a dominante nos estudos dos signos,
se produz uma sobreposição entre linguagem (verbal e
não-verbal) e significação.
Disso decorreu um recobrimento dessas duas noções, resultando
uma redução pela qual qualquer matéria significante
fala, isto é, é remetida à linguagem (sobretudo verbal) para
que lhe seja atribuído sentido.
Nessa mesma direção, coloca-se o “império do verbal”
em nossas formas sociais: traduz-se o silêncio em palavras.
Vê-se assim o silêncio como linguagem e perde-se sua especificidade,
enquanto matéria significante distinta da linguagem.
(Eni Orlandi. As formas do silêncio, 1997.)
Computadoras que aprenden y dialogan con el ser humano
Steve Lohr y John Markoff
Hace décadas que los investigadores buscan la inteligencia artificial. Pero en los últimos años se produjo un gran progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender. Un completísimo informe con los últimos avances y cómo impactará en el mundo laboral y social.
“Hola, gracias por venir”, dice la asistente, dirigiéndose a una madre con su hijo de 5 años. “¿Están aquí por su hijo o por usted?”
“Por mi hijo”, responde la madre. “Tiene diarrea”.
“Oh, lo lamento”, dice, mirando al niño.
La asistente le pregunta a la madre si ha tenido otros síntomas, por ejemplo fiebre (“leve”) y dolor abdominal (“él no se ha quejado”).
Entonces se dirige nuevamente al niño: “¿Te duele el estómago?” “Sí”, replica él.
Después de hacer algunas preguntas más, la asistente declara que “por el momento no hay nada preocupante”. Luego les da una consulta con un médico para un par de días después. La madre toma a su hijo de la mano para salir del consultorio. Pero él mira todo el tiempo hacia atrás, mira a la asistente y parece reacio a irse.
Tal vez sea porque la asistente es la imagen irreal de la cara de una mujer en la pantalla de una computadora: un avatar sin adornos. Sus palabras amables son espasmódicas, nerviosas, monótonas y mecánicas. Pero está capacitada para hacer lo que hace, entiende el habla de una persona, reconoce ciertos síntomas en un niño y razona según reglas sencillas: hacer un diagnóstico inicial de la indisposición de un niño y de su gravedad. Y ganarse la simpatía de un chico de cinco años.
“Nuestros hijos pequeños y nuestros nietos pensarán que es completamente natural hablar con las máquinas y entenderlas”, dijo Eric Horvitz, un científico de la computación, que está en el laboratorio de investigación de Microsoft donde se desarrolla el proyecto “Avatar médico”, uno de los varios que pretenden demostrar que tal vez dentro de poco tiempo las personas y las computadoras podrán comunicarse.
Hace décadas que los investigadores en informática se propusieron llegar a la inteligencia artificial, es decir a la utilización de computadoras para simular el pensamiento humano. Pero en los últimos años se ha producido un rápido progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender, a su manera. Según los científicos y los economistas, las perspectivas para el futuro son que la inteligencia artificial no sólo transformará la forma en que seres humanos y máquinas se comunican y colaboran, sino que además eliminará millones de puestos de trabajo, creará muchos otros y modificará la índole del trabajo y de las rutinas diarias.
La tecnología de inteligencia artificial que más ha avanzado en el ámbito de la vida cotidiana es la comprensión de lo que los seres humanos le dicen a la máquina. Actualmente, en vez de tipear mucha gente le habla a su teléfono celular para buscar cosas. Los servicios de búsqueda tanto de Google como de Microsoft ahora responden a comandos de voz. Y muchísimos conductores les piden a sus automóviles cosas como buscar direcciones o poner música.
El número de médicos estadounidenses que utilizan software de voz para grabar y registrar las historias clínicas y los tratamientos de sus pacientes se ha triplicado en los últimos tres años, llegando a 150.000. El progreso es sorprendente. Hace algunos años, el músculo supraspinatus (músculo supraespinoso, un músculo de rotación del hombro), fue traducido como “banana fish”, algo así como “banana espinosa”. Hoy en día, el software transcribe perfectamente todo tipo de terminología médica, dicen los profesionales. Tiene, en cambio, problemas con palabras de uso corriente y con la gramática, lo que requiere correcciones en una de cada cuatro oraciones, aproximadamente.
“Es increíble cuánto ha mejorado en los últimos cinco años”, dijo el Dr. Michael A. Lee, un pediatra de Norwood, Massachusetts, quien usa rutinariamente software de transcripción. “Pero por alguna razón, tiene un problema con las palabras “ella” y “él”. Cuando yo digo “ella”, escribe “él”. La tecnología es sexista: le gusta escribir “él”.
A pesar de todo, el software de traducción que está siendo sometido a prueba por la Defense Advanced Research Projects Agency (Proyectos de Investigación Avanzada de la Agencia de Defensa) es lo suficientemente rápido como para mantener conversaciones simples. En Irak, con algunos soldados el inglés se traduce al árabe y el árabe al inglés. Pero todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, cuando un soldado le preguntó a un civil “¿qué lleva usted en su camión?” la respuesta en árabe fue: “transporto tomates”. “[I am] carrying tomatoes”. Pero la traducción inglesa fue que transportaba “tomates preñados”. El software de voz entendió “carrying” [preñada] pero no entendió el contexto.
Aunque todavía está lejos de la perfección, el software de reconocimiento de voz es lo suficientemente bueno desde muchos puntos de vista. Tomemos como ejemplo los “call centers”. Hoy en día el software de voz permite que muchos llamados se automaticen íntegramente. Y ciertos sistemas más avanzados son capaces de entender hasta lo que dice un cliente perplejo ante un producto que ha comprado y no funciona bien. Y además, también son capaces de poner en contacto al cliente con la persona adecuada, lo que le ahorra frustración y tiempo. Pueden detectar el enojo en la voz y responder en consecuencia: por lo general, pasándole el llamado a un gerente.
De modo que el futuro es incierto para muchos de los cuatro millones de empleados que, según se estima, trabajan en los call centers de todo Estados Unidos; o para los 100.000 transcripcionistas médicos, cuyos empleos ya estaban amenazados por el traslado al exterior. “Todo el trabajo básico que puede automatizarse ya está en la mira de la tecnología y de la globalización, y el paulatino perfeccionamiento de la inteligencia artificial sólo magnifica esa realidad”, dijo Erik Brynjolfsson, un economista de la Facultad de Administración de Empresas de la Sloan School del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
Pero el profesor Brynjolfsson sostiene que la inteligencia artificial también favorecerá la innovación y creará oportunidades, tanto para los individuos como para las empresas, así como la Internet ha llevado a nuevos negocios, como Google, y a nuevas formas de comunicación, como los blogs y las redes sociales. Algún día, predicen los expertos, las máquinas inteligentes guiarán a los estudiantes, asistirán a los cirujanos y conducirán vehículos sin ningún riesgo.
[…]
The New York Times, 03 de julio de 2010. Traducción de Ofelia Castillo. Texto adaptado. Disponible en: <http://www.clarin.com/internet/computadoras-hablan-mantienen-dialogos-humano_0_290371186.html>
Com relação à interação entre a máquina e o ser humano ocorrida no consultório médico, assinale a alternativa correta.Texto para a questão

Texto para a questão

Considere as seguintes observações sobre a vida e a obra de Clarice Lispector.
I. Durante sua carreira, Clarice Lispector se consolidou como escritora escrevendo principalmente contos, romances e crônicas.
II. Na infância, antes de se mudar em definitivo para o Rio de Janeiro, Clarice Lispector morou em Alagoas e Pernambuco. Devido a isso, ela se transformou no principal nome do Regionalismo modernista, dando continuidade às temáticas consolidadas por José Lins do Rego.
III. João Guimarães Rosa e Clarice Lispector são considerados pela historiografia literária como dois dos mais relevantes nomes da assim chamada “Terceira Fase” do Modernismo brasileiro.
Assinale a alternativa correta.
Computadoras que aprenden y dialogan con el ser humano
Steve Lohr y John Markoff
Hace décadas que los investigadores buscan la inteligencia artificial. Pero en los últimos años se produjo un gran progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender. Un completísimo informe con los últimos avances y cómo impactará en el mundo laboral y social.
“Hola, gracias por venir”, dice la asistente, dirigiéndose a una madre con su hijo de 5 años. “¿Están aquí por su hijo o por usted?”
“Por mi hijo”, responde la madre. “Tiene diarrea”.
“Oh, lo lamento”, dice, mirando al niño.
La asistente le pregunta a la madre si ha tenido otros síntomas, por ejemplo fiebre (“leve”) y dolor abdominal (“él no se ha quejado”).
Entonces se dirige nuevamente al niño: “¿Te duele el estómago?” “Sí”, replica él.
Después de hacer algunas preguntas más, la asistente declara que “por el momento no hay nada preocupante”. Luego les da una consulta con un médico para un par de días después. La madre toma a su hijo de la mano para salir del consultorio. Pero él mira todo el tiempo hacia atrás, mira a la asistente y parece reacio a irse.
Tal vez sea porque la asistente es la imagen irreal de la cara de una mujer en la pantalla de una computadora: un avatar sin adornos. Sus palabras amables son espasmódicas, nerviosas, monótonas y mecánicas. Pero está capacitada para hacer lo que hace, entiende el habla de una persona, reconoce ciertos síntomas en un niño y razona según reglas sencillas: hacer un diagnóstico inicial de la indisposición de un niño y de su gravedad. Y ganarse la simpatía de un chico de cinco años.
“Nuestros hijos pequeños y nuestros nietos pensarán que es completamente natural hablar con las máquinas y entenderlas”, dijo Eric Horvitz, un científico de la computación, que está en el laboratorio de investigación de Microsoft donde se desarrolla el proyecto “Avatar médico”, uno de los varios que pretenden demostrar que tal vez dentro de poco tiempo las personas y las computadoras podrán comunicarse.
Hace décadas que los investigadores en informática se propusieron llegar a la inteligencia artificial, es decir a la utilización de computadoras para simular el pensamiento humano. Pero en los últimos años se ha producido un rápido progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender, a su manera. Según los científicos y los economistas, las perspectivas para el futuro son que la inteligencia artificial no sólo transformará la forma en que seres humanos y máquinas se comunican y colaboran, sino que además eliminará millones de puestos de trabajo, creará muchos otros y modificará la índole del trabajo y de las rutinas diarias.
La tecnología de inteligencia artificial que más ha avanzado en el ámbito de la vida cotidiana es la comprensión de lo que los seres humanos le dicen a la máquina. Actualmente, en vez de tipear mucha gente le habla a su teléfono celular para buscar cosas. Los servicios de búsqueda tanto de Google como de Microsoft ahora responden a comandos de voz. Y muchísimos conductores les piden a sus automóviles cosas como buscar direcciones o poner música.
El número de médicos estadounidenses que utilizan software de voz para grabar y registrar las historias clínicas y los tratamientos de sus pacientes se ha triplicado en los últimos tres años, llegando a 150.000. El progreso es sorprendente. Hace algunos años, el músculo supraspinatus (músculo supraespinoso, un músculo de rotación del hombro), fue traducido como “banana fish”, algo así como “banana espinosa”. Hoy en día, el software transcribe perfectamente todo tipo de terminología médica, dicen los profesionales. Tiene, en cambio, problemas con palabras de uso corriente y con la gramática, lo que requiere correcciones en una de cada cuatro oraciones, aproximadamente.
“Es increíble cuánto ha mejorado en los últimos cinco años”, dijo el Dr. Michael A. Lee, un pediatra de Norwood, Massachusetts, quien usa rutinariamente software de transcripción. “Pero por alguna razón, tiene un problema con las palabras “ella” y “él”. Cuando yo digo “ella”, escribe “él”. La tecnología es sexista: le gusta escribir “él”.
A pesar de todo, el software de traducción que está siendo sometido a prueba por la Defense Advanced Research Projects Agency (Proyectos de Investigación Avanzada de la Agencia de Defensa) es lo suficientemente rápido como para mantener conversaciones simples. En Irak, con algunos soldados el inglés se traduce al árabe y el árabe al inglés. Pero todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, cuando un soldado le preguntó a un civil “¿qué lleva usted en su camión?” la respuesta en árabe fue: “transporto tomates”. “[I am] carrying tomatoes”. Pero la traducción inglesa fue que transportaba “tomates preñados”. El software de voz entendió “carrying” [preñada] pero no entendió el contexto.
Aunque todavía está lejos de la perfección, el software de reconocimiento de voz es lo suficientemente bueno desde muchos puntos de vista. Tomemos como ejemplo los “call centers”. Hoy en día el software de voz permite que muchos llamados se automaticen íntegramente. Y ciertos sistemas más avanzados son capaces de entender hasta lo que dice un cliente perplejo ante un producto que ha comprado y no funciona bien. Y además, también son capaces de poner en contacto al cliente con la persona adecuada, lo que le ahorra frustración y tiempo. Pueden detectar el enojo en la voz y responder en consecuencia: por lo general, pasándole el llamado a un gerente.
De modo que el futuro es incierto para muchos de los cuatro millones de empleados que, según se estima, trabajan en los call centers de todo Estados Unidos; o para los 100.000 transcripcionistas médicos, cuyos empleos ya estaban amenazados por el traslado al exterior. “Todo el trabajo básico que puede automatizarse ya está en la mira de la tecnología y de la globalización, y el paulatino perfeccionamiento de la inteligencia artificial sólo magnifica esa realidad”, dijo Erik Brynjolfsson, un economista de la Facultad de Administración de Empresas de la Sloan School del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
Pero el profesor Brynjolfsson sostiene que la inteligencia artificial también favorecerá la innovación y creará oportunidades, tanto para los individuos como para las empresas, así como la Internet ha llevado a nuevos negocios, como Google, y a nuevas formas de comunicación, como los blogs y las redes sociales. Algún día, predicen los expertos, las máquinas inteligentes guiarán a los estudiantes, asistirán a los cirujanos y conducirán vehículos sin ningún riesgo.
[…]
The New York Times, 03 de julio de 2010. Traducción de Ofelia Castillo. Texto adaptado. Disponible en: <http://www.clarin.com/internet/computadoras-hablan-mantienen-dialogos-humano_0_290371186.html>
Em relação ao software de gravação de voz, os profissionais afirmam queTexto para a questão

Considere as afirmações abaixo.
I. Os estados subjetivos da consciência, as impressões sombrias da alma, o hermetismo, o apelo aos sentidos e uma atmosfera permeada por fortes símbolos religiosos ajudam a definir o tom simbolista do poema.
II. A referência a elementos religiosos no poema é sem dúvida uma impregnação do nacionalismo tardo-romântico na obra de Cruz e Sousa, pois tais referências são uma forma de fixar a identidade nacional nos versos de “Siderações”.
III. A visão de mundo em “Siderações” se baseia no conhecimento mais avançado da astronomia da sua época, fundamentando a vertente simbolista brasileira com a objetividade do discurso especializado da ciência do final do século XIX.
Assinale a alternativa correta.
Computadoras que aprenden y dialogan con el ser humano
Steve Lohr y John Markoff
Hace décadas que los investigadores buscan la inteligencia artificial. Pero en los últimos años se produjo un gran progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender. Un completísimo informe con los últimos avances y cómo impactará en el mundo laboral y social.
“Hola, gracias por venir”, dice la asistente, dirigiéndose a una madre con su hijo de 5 años. “¿Están aquí por su hijo o por usted?”
“Por mi hijo”, responde la madre. “Tiene diarrea”.
“Oh, lo lamento”, dice, mirando al niño.
La asistente le pregunta a la madre si ha tenido otros síntomas, por ejemplo fiebre (“leve”) y dolor abdominal (“él no se ha quejado”).
Entonces se dirige nuevamente al niño: “¿Te duele el estómago?” “Sí”, replica él.
Después de hacer algunas preguntas más, la asistente declara que “por el momento no hay nada preocupante”. Luego les da una consulta con un médico para un par de días después. La madre toma a su hijo de la mano para salir del consultorio. Pero él mira todo el tiempo hacia atrás, mira a la asistente y parece reacio a irse.
Tal vez sea porque la asistente es la imagen irreal de la cara de una mujer en la pantalla de una computadora: un avatar sin adornos. Sus palabras amables son espasmódicas, nerviosas, monótonas y mecánicas. Pero está capacitada para hacer lo que hace, entiende el habla de una persona, reconoce ciertos síntomas en un niño y razona según reglas sencillas: hacer un diagnóstico inicial de la indisposición de un niño y de su gravedad. Y ganarse la simpatía de un chico de cinco años.
“Nuestros hijos pequeños y nuestros nietos pensarán que es completamente natural hablar con las máquinas y entenderlas”, dijo Eric Horvitz, un científico de la computación, que está en el laboratorio de investigación de Microsoft donde se desarrolla el proyecto “Avatar médico”, uno de los varios que pretenden demostrar que tal vez dentro de poco tiempo las personas y las computadoras podrán comunicarse.
Hace décadas que los investigadores en informática se propusieron llegar a la inteligencia artificial, es decir a la utilización de computadoras para simular el pensamiento humano. Pero en los últimos años se ha producido un rápido progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender, a su manera. Según los científicos y los economistas, las perspectivas para el futuro son que la inteligencia artificial no sólo transformará la forma en que seres humanos y máquinas se comunican y colaboran, sino que además eliminará millones de puestos de trabajo, creará muchos otros y modificará la índole del trabajo y de las rutinas diarias.
La tecnología de inteligencia artificial que más ha avanzado en el ámbito de la vida cotidiana es la comprensión de lo que los seres humanos le dicen a la máquina. Actualmente, en vez de tipear mucha gente le habla a su teléfono celular para buscar cosas. Los servicios de búsqueda tanto de Google como de Microsoft ahora responden a comandos de voz. Y muchísimos conductores les piden a sus automóviles cosas como buscar direcciones o poner música.
El número de médicos estadounidenses que utilizan software de voz para grabar y registrar las historias clínicas y los tratamientos de sus pacientes se ha triplicado en los últimos tres años, llegando a 150.000. El progreso es sorprendente. Hace algunos años, el músculo supraspinatus (músculo supraespinoso, un músculo de rotación del hombro), fue traducido como “banana fish”, algo así como “banana espinosa”. Hoy en día, el software transcribe perfectamente todo tipo de terminología médica, dicen los profesionales. Tiene, en cambio, problemas con palabras de uso corriente y con la gramática, lo que requiere correcciones en una de cada cuatro oraciones, aproximadamente.
“Es increíble cuánto ha mejorado en los últimos cinco años”, dijo el Dr. Michael A. Lee, un pediatra de Norwood, Massachusetts, quien usa rutinariamente software de transcripción. “Pero por alguna razón, tiene un problema con las palabras “ella” y “él”. Cuando yo digo “ella”, escribe “él”. La tecnología es sexista: le gusta escribir “él”.
A pesar de todo, el software de traducción que está siendo sometido a prueba por la Defense Advanced Research Projects Agency (Proyectos de Investigación Avanzada de la Agencia de Defensa) es lo suficientemente rápido como para mantener conversaciones simples. En Irak, con algunos soldados el inglés se traduce al árabe y el árabe al inglés. Pero todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, cuando un soldado le preguntó a un civil “¿qué lleva usted en su camión?” la respuesta en árabe fue: “transporto tomates”. “[I am] carrying tomatoes”. Pero la traducción inglesa fue que transportaba “tomates preñados”. El software de voz entendió “carrying” [preñada] pero no entendió el contexto.
Aunque todavía está lejos de la perfección, el software de reconocimiento de voz es lo suficientemente bueno desde muchos puntos de vista. Tomemos como ejemplo los “call centers”. Hoy en día el software de voz permite que muchos llamados se automaticen íntegramente. Y ciertos sistemas más avanzados son capaces de entender hasta lo que dice un cliente perplejo ante un producto que ha comprado y no funciona bien. Y además, también son capaces de poner en contacto al cliente con la persona adecuada, lo que le ahorra frustración y tiempo. Pueden detectar el enojo en la voz y responder en consecuencia: por lo general, pasándole el llamado a un gerente.
De modo que el futuro es incierto para muchos de los cuatro millones de empleados que, según se estima, trabajan en los call centers de todo Estados Unidos; o para los 100.000 transcripcionistas médicos, cuyos empleos ya estaban amenazados por el traslado al exterior. “Todo el trabajo básico que puede automatizarse ya está en la mira de la tecnología y de la globalización, y el paulatino perfeccionamiento de la inteligencia artificial sólo magnifica esa realidad”, dijo Erik Brynjolfsson, un economista de la Facultad de Administración de Empresas de la Sloan School del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
Pero el profesor Brynjolfsson sostiene que la inteligencia artificial también favorecerá la innovación y creará oportunidades, tanto para los individuos como para las empresas, así como la Internet ha llevado a nuevos negocios, como Google, y a nuevas formas de comunicación, como los blogs y las redes sociales. Algún día, predicen los expertos, las máquinas inteligentes guiarán a los estudiantes, asistirán a los cirujanos y conducirán vehículos sin ningún riesgo.
[…]
The New York Times, 03 de julio de 2010. Traducción de Ofelia Castillo. Texto adaptado. Disponible en: <http://www.clarin.com/internet/computadoras-hablan-mantienen-dialogos-humano_0_290371186.html>
Segundo o texto, “Aunque todavía está lejos de la perfección, el software de reconocimiento de voz es lo suficientemente bueno desde muchos puntos de vista”. Leia as seguintes exemplificações utilizadas para comprovar essa afirmação e verifique se são verdadeiras ou falsas.
I - Alguns sistemas mais desenvolvidos conseguem interpretar a fala de clientes que reclamam por problemas com produtos comprados.
II - Os sistemas também facilitam o encaminhamento de clientes para entrar em contato com as pessoas adequadas.
III - Muitas ligações já conseguem ser automatizadas de forma integral pelo software, o que motiva frustração e demanda tempo dos clientes.
IV - O software é capaz de captar a irritação na voz de um cliente nervoso e responder à altura, chamando o gerente na sequência.
Assinale a alternativa que apresenta a sequência correta.
Texto para a questão

Computadoras que aprenden y dialogan con el ser humano
Steve Lohr y John Markoff
Hace décadas que los investigadores buscan la inteligencia artificial. Pero en los últimos años se produjo un gran progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender. Un completísimo informe con los últimos avances y cómo impactará en el mundo laboral y social.
“Hola, gracias por venir”, dice la asistente, dirigiéndose a una madre con su hijo de 5 años. “¿Están aquí por su hijo o por usted?”
“Por mi hijo”, responde la madre. “Tiene diarrea”.
“Oh, lo lamento”, dice, mirando al niño.
La asistente le pregunta a la madre si ha tenido otros síntomas, por ejemplo fiebre (“leve”) y dolor abdominal (“él no se ha quejado”).
Entonces se dirige nuevamente al niño: “¿Te duele el estómago?” “Sí”, replica él.
Después de hacer algunas preguntas más, la asistente declara que “por el momento no hay nada preocupante”. Luego les da una consulta con un médico para un par de días después. La madre toma a su hijo de la mano para salir del consultorio. Pero él mira todo el tiempo hacia atrás, mira a la asistente y parece reacio a irse.
Tal vez sea porque la asistente es la imagen irreal de la cara de una mujer en la pantalla de una computadora: un avatar sin adornos. Sus palabras amables son espasmódicas, nerviosas, monótonas y mecánicas. Pero está capacitada para hacer lo que hace, entiende el habla de una persona, reconoce ciertos síntomas en un niño y razona según reglas sencillas: hacer un diagnóstico inicial de la indisposición de un niño y de su gravedad. Y ganarse la simpatía de un chico de cinco años.
“Nuestros hijos pequeños y nuestros nietos pensarán que es completamente natural hablar con las máquinas y entenderlas”, dijo Eric Horvitz, un científico de la computación, que está en el laboratorio de investigación de Microsoft donde se desarrolla el proyecto “Avatar médico”, uno de los varios que pretenden demostrar que tal vez dentro de poco tiempo las personas y las computadoras podrán comunicarse.
Hace décadas que los investigadores en informática se propusieron llegar a la inteligencia artificial, es decir a la utilización de computadoras para simular el pensamiento humano. Pero en los últimos años se ha producido un rápido progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender, a su manera. Según los científicos y los economistas, las perspectivas para el futuro son que la inteligencia artificial no sólo transformará la forma en que seres humanos y máquinas se comunican y colaboran, sino que además eliminará millones de puestos de trabajo, creará muchos otros y modificará la índole del trabajo y de las rutinas diarias.
La tecnología de inteligencia artificial que más ha avanzado en el ámbito de la vida cotidiana es la comprensión de lo que los seres humanos le dicen a la máquina. Actualmente, en vez de tipear mucha gente le habla a su teléfono celular para buscar cosas. Los servicios de búsqueda tanto de Google como de Microsoft ahora responden a comandos de voz. Y muchísimos conductores les piden a sus automóviles cosas como buscar direcciones o poner música.
El número de médicos estadounidenses que utilizan software de voz para grabar y registrar las historias clínicas y los tratamientos de sus pacientes se ha triplicado en los últimos tres años, llegando a 150.000. El progreso es sorprendente. Hace algunos años, el músculo supraspinatus (músculo supraespinoso, un músculo de rotación del hombro), fue traducido como “banana fish”, algo así como “banana espinosa”. Hoy en día, el software transcribe perfectamente todo tipo de terminología médica, dicen los profesionales. Tiene, en cambio, problemas con palabras de uso corriente y con la gramática, lo que requiere correcciones en una de cada cuatro oraciones, aproximadamente.
“Es increíble cuánto ha mejorado en los últimos cinco años”, dijo el Dr. Michael A. Lee, un pediatra de Norwood, Massachusetts, quien usa rutinariamente software de transcripción. “Pero por alguna razón, tiene un problema con las palabras “ella” y “él”. Cuando yo digo “ella”, escribe “él”. La tecnología es sexista: le gusta escribir “él”.
A pesar de todo, el software de traducción que está siendo sometido a prueba por la Defense Advanced Research Projects Agency (Proyectos de Investigación Avanzada de la Agencia de Defensa) es lo suficientemente rápido como para mantener conversaciones simples. En Irak, con algunos soldados el inglés se traduce al árabe y el árabe al inglés. Pero todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, cuando un soldado le preguntó a un civil “¿qué lleva usted en su camión?” la respuesta en árabe fue: “transporto tomates”. “[I am] carrying tomatoes”. Pero la traducción inglesa fue que transportaba “tomates preñados”. El software de voz entendió “carrying” [preñada] pero no entendió el contexto.
Aunque todavía está lejos de la perfección, el software de reconocimiento de voz es lo suficientemente bueno desde muchos puntos de vista. Tomemos como ejemplo los “call centers”. Hoy en día el software de voz permite que muchos llamados se automaticen íntegramente. Y ciertos sistemas más avanzados son capaces de entender hasta lo que dice un cliente perplejo ante un producto que ha comprado y no funciona bien. Y además, también son capaces de poner en contacto al cliente con la persona adecuada, lo que le ahorra frustración y tiempo. Pueden detectar el enojo en la voz y responder en consecuencia: por lo general, pasándole el llamado a un gerente.
De modo que el futuro es incierto para muchos de los cuatro millones de empleados que, según se estima, trabajan en los call centers de todo Estados Unidos; o para los 100.000 transcripcionistas médicos, cuyos empleos ya estaban amenazados por el traslado al exterior. “Todo el trabajo básico que puede automatizarse ya está en la mira de la tecnología y de la globalización, y el paulatino perfeccionamiento de la inteligencia artificial sólo magnifica esa realidad”, dijo Erik Brynjolfsson, un economista de la Facultad de Administración de Empresas de la Sloan School del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
Pero el profesor Brynjolfsson sostiene que la inteligencia artificial también favorecerá la innovación y creará oportunidades, tanto para los individuos como para las empresas, así como la Internet ha llevado a nuevos negocios, como Google, y a nuevas formas de comunicación, como los blogs y las redes sociales. Algún día, predicen los expertos, las máquinas inteligentes guiarán a los estudiantes, asistirán a los cirujanos y conducirán vehículos sin ningún riesgo.
[…]
The New York Times, 03 de julio de 2010. Traducción de Ofelia Castillo. Texto adaptado. Disponible en: <http://www.clarin.com/internet/computadoras-hablan-mantienen-dialogos-humano_0_290371186.html>
Para o professor do MIT, Erik Brynjolfsson,Read the text below and answer question
Is it really possible that plant-based foods such as the Impossible Whopper are healthful?
By Cara Rosenbloom September 9, 2019
With many American consumers interested in reducing their consumption of animal products without becoming vegetarian or vegan, the food industry has come up with a new craze: plant-based. Look around your grocery store, and you’ll see a growing number of dairy, egg and meat substitutes bearing this label.
But the industry has taken liberties with the definition of “plant-based.” Rather than focusing on whole foods such as vegetables, fruits, legumes and nuts, which is what health professionals mean when they recommend “plant-based eating,” food manufacturers are developing ultra-processed burgers out of pea or soy protein, methylcellulose and maltodextrin, and liquid “eggs” out of mung bean protein isolate and gellan gum. Then they crown this ultra-processed food with an undeserved health halo.
(…)
Plant-based ultra-processed products such as these are formulated to taste like the real deal. Thus, consumers can feel virtuous or principled for choosing plants over meat without sacrificing too much flavor. But is there any value to plant-based products that have been crushed, extruded and shaped into facsimiles of the foods they are replacing? Let’s look at that question through several lenses — considering nutrients, how processed the food is and how producing the food affects the planet.
When I was in nutrition school, the health value of food was mostly calculated based on the presence of desirable nutrients, such as fiber and vitamins, and on the absence of negative nutrients, such as sodium or trans fat. If you compare ultra-processed plant-based foods and similar animal-based foods solely on their nutrients, you’ll find they are roughly the same.
Plant-based foods are purposely formulated to mimic animal-based foods, so plant-based milk is enriched with calcium and vitamin D to mimic cow’s milk, while veggie burgers are rich in protein and made with iron and zinc to imitate beef. But they aren’t always made to reduce the presence of less-healthy nutrients. Sometimes, the processed plant-based food will have more sodium than the processed animal-based food, and sometimes the animal food will be higher in calories or saturated fat.
(…)
Using the term “plant-based” on fast food labels is just another attempt by marketers to re-brand junk food. True plant-based eating doesn’t mean opting for an Impossible Whopper in the drive-through or scrambling up some 15-ingredient “egg alternative.” It means a diet that includes nourishing options such as black beans, broccoli and brown rice. We’re always looking for some magical way to eat junky food and achieve health. Don’t be fooled by this plant-based pretense.
Adapted from the digital edition of The Washington Post: www.washingtonpost.com
Computadoras que aprenden y dialogan con el ser humano
Steve Lohr y John Markoff
Hace décadas que los investigadores buscan la inteligencia artificial. Pero en los últimos años se produjo un gran progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender. Un completísimo informe con los últimos avances y cómo impactará en el mundo laboral y social.
“Hola, gracias por venir”, dice la asistente, dirigiéndose a una madre con su hijo de 5 años. “¿Están aquí por su hijo o por usted?”
“Por mi hijo”, responde la madre. “Tiene diarrea”.
“Oh, lo lamento”, dice, mirando al niño.
La asistente le pregunta a la madre si ha tenido otros síntomas, por ejemplo fiebre (“leve”) y dolor abdominal (“él no se ha quejado”).
Entonces se dirige nuevamente al niño: “¿Te duele el estómago?” “Sí”, replica él.
Después de hacer algunas preguntas más, la asistente declara que “por el momento no hay nada preocupante”. Luego les da una consulta con un médico para un par de días después. La madre toma a su hijo de la mano para salir del consultorio. Pero él mira todo el tiempo hacia atrás, mira a la asistente y parece reacio a irse.
Tal vez sea porque la asistente es la imagen irreal de la cara de una mujer en la pantalla de una computadora: un avatar sin adornos. Sus palabras amables son espasmódicas, nerviosas, monótonas y mecánicas. Pero está capacitada para hacer lo que hace, entiende el habla de una persona, reconoce ciertos síntomas en un niño y razona según reglas sencillas: hacer un diagnóstico inicial de la indisposición de un niño y de su gravedad. Y ganarse la simpatía de un chico de cinco años.
“Nuestros hijos pequeños y nuestros nietos pensarán que es completamente natural hablar con las máquinas y entenderlas”, dijo Eric Horvitz, un científico de la computación, que está en el laboratorio de investigación de Microsoft donde se desarrolla el proyecto “Avatar médico”, uno de los varios que pretenden demostrar que tal vez dentro de poco tiempo las personas y las computadoras podrán comunicarse.
Hace décadas que los investigadores en informática se propusieron llegar a la inteligencia artificial, es decir a la utilización de computadoras para simular el pensamiento humano. Pero en los últimos años se ha producido un rápido progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender, a su manera. Según los científicos y los economistas, las perspectivas para el futuro son que la inteligencia artificial no sólo transformará la forma en que seres humanos y máquinas se comunican y colaboran, sino que además eliminará millones de puestos de trabajo, creará muchos otros y modificará la índole del trabajo y de las rutinas diarias.
La tecnología de inteligencia artificial que más ha avanzado en el ámbito de la vida cotidiana es la comprensión de lo que los seres humanos le dicen a la máquina. Actualmente, en vez de tipear mucha gente le habla a su teléfono celular para buscar cosas. Los servicios de búsqueda tanto de Google como de Microsoft ahora responden a comandos de voz. Y muchísimos conductores les piden a sus automóviles cosas como buscar direcciones o poner música.
El número de médicos estadounidenses que utilizan software de voz para grabar y registrar las historias clínicas y los tratamientos de sus pacientes se ha triplicado en los últimos tres años, llegando a 150.000. El progreso es sorprendente. Hace algunos años, el músculo supraspinatus (músculo supraespinoso, un músculo de rotación del hombro), fue traducido como “banana fish”, algo así como “banana espinosa”. Hoy en día, el software transcribe perfectamente todo tipo de terminología médica, dicen los profesionales. Tiene, en cambio, problemas con palabras de uso corriente y con la gramática, lo que requiere correcciones en una de cada cuatro oraciones, aproximadamente.
“Es increíble cuánto ha mejorado en los últimos cinco años”, dijo el Dr. Michael A. Lee, un pediatra de Norwood, Massachusetts, quien usa rutinariamente software de transcripción. “Pero por alguna razón, tiene un problema con las palabras “ella” y “él”. Cuando yo digo “ella”, escribe “él”. La tecnología es sexista: le gusta escribir “él”.
A pesar de todo, el software de traducción que está siendo sometido a prueba por la Defense Advanced Research Projects Agency (Proyectos de Investigación Avanzada de la Agencia de Defensa) es lo suficientemente rápido como para mantener conversaciones simples. En Irak, con algunos soldados el inglés se traduce al árabe y el árabe al inglés. Pero todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, cuando un soldado le preguntó a un civil “¿qué lleva usted en su camión?” la respuesta en árabe fue: “transporto tomates”. “[I am] carrying tomatoes”. Pero la traducción inglesa fue que transportaba “tomates preñados”. El software de voz entendió “carrying” [preñada] pero no entendió el contexto.
Aunque todavía está lejos de la perfección, el software de reconocimiento de voz es lo suficientemente bueno desde muchos puntos de vista. Tomemos como ejemplo los “call centers”. Hoy en día el software de voz permite que muchos llamados se automaticen íntegramente. Y ciertos sistemas más avanzados son capaces de entender hasta lo que dice un cliente perplejo ante un producto que ha comprado y no funciona bien. Y además, también son capaces de poner en contacto al cliente con la persona adecuada, lo que le ahorra frustración y tiempo. Pueden detectar el enojo en la voz y responder en consecuencia: por lo general, pasándole el llamado a un gerente.
De modo que el futuro es incierto para muchos de los cuatro millones de empleados que, según se estima, trabajan en los call centers de todo Estados Unidos; o para los 100.000 transcripcionistas médicos, cuyos empleos ya estaban amenazados por el traslado al exterior. “Todo el trabajo básico que puede automatizarse ya está en la mira de la tecnología y de la globalización, y el paulatino perfeccionamiento de la inteligencia artificial sólo magnifica esa realidad”, dijo Erik Brynjolfsson, un economista de la Facultad de Administración de Empresas de la Sloan School del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
Pero el profesor Brynjolfsson sostiene que la inteligencia artificial también favorecerá la innovación y creará oportunidades, tanto para los individuos como para las empresas, así como la Internet ha llevado a nuevos negocios, como Google, y a nuevas formas de comunicación, como los blogs y las redes sociales. Algún día, predicen los expertos, las máquinas inteligentes guiarán a los estudiantes, asistirán a los cirujanos y conducirán vehículos sin ningún riesgo.
[…]
The New York Times, 03 de julio de 2010. Traducción de Ofelia Castillo. Texto adaptado. Disponible en: <http://www.clarin.com/internet/computadoras-hablan-mantienen-dialogos-humano_0_290371186.html>
A respeito da eficaz utilização do software de tradução pela Defense Advanced Research Projects Agency no Iraque, é correto afirmar queRead the text below and answer question
Is it really possible that plant-based foods such as the Impossible Whopper are healthful?
By Cara Rosenbloom September 9, 2019
With many American consumers interested in reducing their consumption of animal products without becoming vegetarian or vegan, the food industry has come up with a new craze: plant-based. Look around your grocery store, and you’ll see a growing number of dairy, egg and meat substitutes bearing this label.
But the industry has taken liberties with the definition of “plant-based.” Rather than focusing on whole foods such as vegetables, fruits, legumes and nuts, which is what health professionals mean when they recommend “plant-based eating,” food manufacturers are developing ultra-processed burgers out of pea or soy protein, methylcellulose and maltodextrin, and liquid “eggs” out of mung bean protein isolate and gellan gum. Then they crown this ultra-processed food with an undeserved health halo.
(…)
Plant-based ultra-processed products such as these are formulated to taste like the real deal. Thus, consumers can feel virtuous or principled for choosing plants over meat without sacrificing too much flavor. But is there any value to plant-based products that have been crushed, extruded and shaped into facsimiles of the foods they are replacing? Let’s look at that question through several lenses — considering nutrients, how processed the food is and how producing the food affects the planet.
When I was in nutrition school, the health value of food was mostly calculated based on the presence of desirable nutrients, such as fiber and vitamins, and on the absence of negative nutrients, such as sodium or trans fat. If you compare ultra-processed plant-based foods and similar animal-based foods solely on their nutrients, you’ll find they are roughly the same.
Plant-based foods are purposely formulated to mimic animal-based foods, so plant-based milk is enriched with calcium and vitamin D to mimic cow’s milk, while veggie burgers are rich in protein and made with iron and zinc to imitate beef. But they aren’t always made to reduce the presence of less-healthy nutrients. Sometimes, the processed plant-based food will have more sodium than the processed animal-based food, and sometimes the animal food will be higher in calories or saturated fat.
(…)
Using the term “plant-based” on fast food labels is just another attempt by marketers to re-brand junk food. True plant-based eating doesn’t mean opting for an Impossible Whopper in the drive-through or scrambling up some 15-ingredient “egg alternative.” It means a diet that includes nourishing options such as black beans, broccoli and brown rice. We’re always looking for some magical way to eat junky food and achieve health. Don’t be fooled by this plant-based pretense.
Adapted from the digital edition of The Washington Post: www.washingtonpost.com
Read the text below and answer question
Is it really possible that plant-based foods such as the Impossible Whopper are healthful?
By Cara Rosenbloom September 9, 2019
With many American consumers interested in reducing their consumption of animal products without becoming vegetarian or vegan, the food industry has come up with a new craze: plant-based. Look around your grocery store, and you’ll see a growing number of dairy, egg and meat substitutes bearing this label.
But the industry has taken liberties with the definition of “plant-based.” Rather than focusing on whole foods such as vegetables, fruits, legumes and nuts, which is what health professionals mean when they recommend “plant-based eating,” food manufacturers are developing ultra-processed burgers out of pea or soy protein, methylcellulose and maltodextrin, and liquid “eggs” out of mung bean protein isolate and gellan gum. Then they crown this ultra-processed food with an undeserved health halo.
(…)
Plant-based ultra-processed products such as these are formulated to taste like the real deal. Thus, consumers can feel virtuous or principled for choosing plants over meat without sacrificing too much flavor. But is there any value to plant-based products that have been crushed, extruded and shaped into facsimiles of the foods they are replacing? Let’s look at that question through several lenses — considering nutrients, how processed the food is and how producing the food affects the planet.
When I was in nutrition school, the health value of food was mostly calculated based on the presence of desirable nutrients, such as fiber and vitamins, and on the absence of negative nutrients, such as sodium or trans fat. If you compare ultra-processed plant-based foods and similar animal-based foods solely on their nutrients, you’ll find they are roughly the same.
Plant-based foods are purposely formulated to mimic animal-based foods, so plant-based milk is enriched with calcium and vitamin D to mimic cow’s milk, while veggie burgers are rich in protein and made with iron and zinc to imitate beef. But they aren’t always made to reduce the presence of less-healthy nutrients. Sometimes, the processed plant-based food will have more sodium than the processed animal-based food, and sometimes the animal food will be higher in calories or saturated fat.
(…)
Using the term “plant-based” on fast food labels is just another attempt by marketers to re-brand junk food. True plant-based eating doesn’t mean opting for an Impossible Whopper in the drive-through or scrambling up some 15-ingredient “egg alternative.” It means a diet that includes nourishing options such as black beans, broccoli and brown rice. We’re always looking for some magical way to eat junky food and achieve health. Don’t be fooled by this plant-based pretense.
Adapted from the digital edition of The Washington Post: www.washingtonpost.com
Choose the alternative that best contains the idea of this sentence from the text:
“Using the term “plant-based” on fast food labels is just another attempt by marketers to re-brand junk food.”
Computadoras que aprenden y dialogan con el ser humano
Steve Lohr y John Markoff
Hace décadas que los investigadores buscan la inteligencia artificial. Pero en los últimos años se produjo un gran progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender. Un completísimo informe con los últimos avances y cómo impactará en el mundo laboral y social.
“Hola, gracias por venir”, dice la asistente, dirigiéndose a una madre con su hijo de 5 años. “¿Están aquí por su hijo o por usted?”
“Por mi hijo”, responde la madre. “Tiene diarrea”.
“Oh, lo lamento”, dice, mirando al niño.
La asistente le pregunta a la madre si ha tenido otros síntomas, por ejemplo fiebre (“leve”) y dolor abdominal (“él no se ha quejado”).
Entonces se dirige nuevamente al niño: “¿Te duele el estómago?” “Sí”, replica él.
Después de hacer algunas preguntas más, la asistente declara que “por el momento no hay nada preocupante”. Luego les da una consulta con un médico para un par de días después. La madre toma a su hijo de la mano para salir del consultorio. Pero él mira todo el tiempo hacia atrás, mira a la asistente y parece reacio a irse.
Tal vez sea porque la asistente es la imagen irreal de la cara de una mujer en la pantalla de una computadora: un avatar sin adornos. Sus palabras amables son espasmódicas, nerviosas, monótonas y mecánicas. Pero está capacitada para hacer lo que hace, entiende el habla de una persona, reconoce ciertos síntomas en un niño y razona según reglas sencillas: hacer un diagnóstico inicial de la indisposición de un niño y de su gravedad. Y ganarse la simpatía de un chico de cinco años.
“Nuestros hijos pequeños y nuestros nietos pensarán que es completamente natural hablar con las máquinas y entenderlas”, dijo Eric Horvitz, un científico de la computación, que está en el laboratorio de investigación de Microsoft donde se desarrolla el proyecto “Avatar médico”, uno de los varios que pretenden demostrar que tal vez dentro de poco tiempo las personas y las computadoras podrán comunicarse.
Hace décadas que los investigadores en informática se propusieron llegar a la inteligencia artificial, es decir a la utilización de computadoras para simular el pensamiento humano. Pero en los últimos años se ha producido un rápido progreso: ya hay máquinas capaces de escuchar, hablar, ver, razonar y aprender, a su manera. Según los científicos y los economistas, las perspectivas para el futuro son que la inteligencia artificial no sólo transformará la forma en que seres humanos y máquinas se comunican y colaboran, sino que además eliminará millones de puestos de trabajo, creará muchos otros y modificará la índole del trabajo y de las rutinas diarias.
La tecnología de inteligencia artificial que más ha avanzado en el ámbito de la vida cotidiana es la comprensión de lo que los seres humanos le dicen a la máquina. Actualmente, en vez de tipear mucha gente le habla a su teléfono celular para buscar cosas. Los servicios de búsqueda tanto de Google como de Microsoft ahora responden a comandos de voz. Y muchísimos conductores les piden a sus automóviles cosas como buscar direcciones o poner música.
El número de médicos estadounidenses que utilizan software de voz para grabar y registrar las historias clínicas y los tratamientos de sus pacientes se ha triplicado en los últimos tres años, llegando a 150.000. El progreso es sorprendente. Hace algunos años, el músculo supraspinatus (músculo supraespinoso, un músculo de rotación del hombro), fue traducido como “banana fish”, algo así como “banana espinosa”. Hoy en día, el software transcribe perfectamente todo tipo de terminología médica, dicen los profesionales. Tiene, en cambio, problemas con palabras de uso corriente y con la gramática, lo que requiere correcciones en una de cada cuatro oraciones, aproximadamente.
“Es increíble cuánto ha mejorado en los últimos cinco años”, dijo el Dr. Michael A. Lee, un pediatra de Norwood, Massachusetts, quien usa rutinariamente software de transcripción. “Pero por alguna razón, tiene un problema con las palabras “ella” y “él”. Cuando yo digo “ella”, escribe “él”. La tecnología es sexista: le gusta escribir “él”.
A pesar de todo, el software de traducción que está siendo sometido a prueba por la Defense Advanced Research Projects Agency (Proyectos de Investigación Avanzada de la Agencia de Defensa) es lo suficientemente rápido como para mantener conversaciones simples. En Irak, con algunos soldados el inglés se traduce al árabe y el árabe al inglés. Pero todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, cuando un soldado le preguntó a un civil “¿qué lleva usted en su camión?” la respuesta en árabe fue: “transporto tomates”. “[I am] carrying tomatoes”. Pero la traducción inglesa fue que transportaba “tomates preñados”. El software de voz entendió “carrying” [preñada] pero no entendió el contexto.
Aunque todavía está lejos de la perfección, el software de reconocimiento de voz es lo suficientemente bueno desde muchos puntos de vista. Tomemos como ejemplo los “call centers”. Hoy en día el software de voz permite que muchos llamados se automaticen íntegramente. Y ciertos sistemas más avanzados son capaces de entender hasta lo que dice un cliente perplejo ante un producto que ha comprado y no funciona bien. Y además, también son capaces de poner en contacto al cliente con la persona adecuada, lo que le ahorra frustración y tiempo. Pueden detectar el enojo en la voz y responder en consecuencia: por lo general, pasándole el llamado a un gerente.
De modo que el futuro es incierto para muchos de los cuatro millones de empleados que, según se estima, trabajan en los call centers de todo Estados Unidos; o para los 100.000 transcripcionistas médicos, cuyos empleos ya estaban amenazados por el traslado al exterior. “Todo el trabajo básico que puede automatizarse ya está en la mira de la tecnología y de la globalización, y el paulatino perfeccionamiento de la inteligencia artificial sólo magnifica esa realidad”, dijo Erik Brynjolfsson, un economista de la Facultad de Administración de Empresas de la Sloan School del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
Pero el profesor Brynjolfsson sostiene que la inteligencia artificial también favorecerá la innovación y creará oportunidades, tanto para los individuos como para las empresas, así como la Internet ha llevado a nuevos negocios, como Google, y a nuevas formas de comunicación, como los blogs y las redes sociales. Algún día, predicen los expertos, las máquinas inteligentes guiarán a los estudiantes, asistirán a los cirujanos y conducirán vehículos sin ningún riesgo.
[…]
The New York Times, 03 de julio de 2010. Traducción de Ofelia Castillo. Texto adaptado. Disponible en: <http://www.clarin.com/internet/computadoras-hablan-mantienen-dialogos-humano_0_290371186.html>
No fragmento extraído do texto “Tiene, EN CAMBIO, problemas con palabras de uso corriente y con la gramática”, a expressão em destaque somente NÃO poderia ser substituída porRead the text and answer question
How to Make Friends While Traveling Solo
Even in the best cases, traveling alone can get lonely. Here’s how to connect safely with the people you meet along the way.
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Select the alternative that gives the correct meanings for these words from the text:
A – Feature
B – Nearby
C – Environment